Cómo ayudarles, cómo ayudarnos.

Que no, que estamos tan acostumbrados a ver estas cosas que ya no nos impresionan.
Esta vez mi reflexión no pasa por volver a decir (cómo tantas veces) lo mal que está todo y lo pobrecito de los niños que se mueren tan malitos, por no comer cuando hay países que tiran toneladas de comida. ¿Nos volvemos a quedar con aquello de…? ¡qué mal está el mundo! Eso, un suspiro y a seguir.
Es cierto, necesitamos seguir viviendo sin que la culpa nos achicharre.
En principio es muy probable que nadie que esté leyendo esto sea responsable directo de que realidades como la de esta imagen estén sucediendo, entonces… ¿cómo podemos actuar la gente sensible a este tipo de cosas y que realmente queremos hacer algo por mejorar el mundo?

La historia día a día nos enseña que hasta ahora lo que se ha hecho no ha sido bastante porque no hay un cambio profundo en las personas, queremos cambiar el mundo, pero eso no puede ser.
Desentrañemos algunos misterios… “la verdadera revolución empieza por uno mismo”, ¡ya está!, ¿sencillo no?
-Pues no, ¿cómo me revoluciono?, además yo no soy una persona belicosa.
-Bien comienza por conocerte a ti mismo.
-¡Ja, ja, ja…! ¿Más?, llevo en ello toda mi vida, ya conozco mis reacciones antes de tenerlas, sé mis cosas buenas y malas…
-Bueno, ¿Y las aceptas?
-¿Cómo que si las acepto?
-¿Las has integrado de verdad en ti, y has notado algún cambio profundo, de los que de verdad te hacen ver que estás en otro camino, o sigues encontrándote con las mismas dificultades y problemas parecidos a los que te acucian desde “siempre”?
-Pero los problemas cambian con el tiempo…
-Cambian en la forma, eso es cierto, y en la manera que se nos presentan, pero ¿alguna vez has podido reconocer la verdadera causa?
-…….

-Por ejemplo, una persona que no se sienta merecedora de amor encontrará distintas formas a lo largo de su vida en que se le presente este tema, posiblemente cada vez más fuerte hasta que llegue un momento en que, o abre los ojos y afronta el problema o los cierra para siempre.
-No termino de entender.
-Supongamos que por cualquier razón desde pequeño le quedó la impronta de la falta de merecimiento de ser amado…
-Si.
-Cuando se enfrenta con las “primeras” dificultades (de las que se da cuenta) en este terreno, puede ser en la adolescencia, si no puede reconocer ese problema, aceptar que es así, y… una de dos, cambiarlo o aceptarlo, el problema no se ha resuelto y volverá a surgir.
-¿Y no encontrará el amor?
-¿Te refieres a una persona, una pareja?
-Si.
-Puede que no, pero es posible que si, sin embargo, si no ha resuelto el problema la relación no será satisfactoria para él, estará repitiendo los esquemas de infelicidad adquiridos a través de no sentirse amado en este caso, merecedor de amor.
-¿Y entonces…?
-Vuelve a la bifurcación de caminos, de nuevo a elegir, o se enfrenta uno a sus miedos (problemas, convertidos en fantasmas por ser desconocidos), o los sigue arrastrando y repitiendo una y otra vez, pero cada vez más duro.
-¿Y es cuando cierra los ojos para siempre?
-Si.
-Pero para entonces está muerto.
-No tal y como lo entiende la mayoría de la gente. Lo que muere poco a poco es su consciencia, su momento de crecer por dentro, ese crecimiento interior que tan difícil resulta al principio.
-¡Y qué…!
-Pues entonces se convierte en la típica persona que culpa a los demás de sus infelicidades, poco a poco se va amargando, se instala en uno de tantos papeles que se representan en este mundo.
-¿Por ejemplo?
-En este caso puede tomar el papel de victima “pobrecito yo que nadie me quiere, mi mujer no me entiende, mis hijos no me respetan, en el trabajo me toman por el pito del sereno…”
-¿Qué tienen que ver el trabajo, y los hijos?
-Ya te dije que todo se va complicando, que las situaciones van cambiando, pero en el fondo el problema sigue siendo el mismo, solo que cada vez tiene más porquería encima, y cuanto más tiempo pase se va “enquistando”, cada vez es más difícil hacer la luz, y las sombras se van apoderando de las personas.
-¿Y entonces todo está perdido?
-O no…
-Si se está tan enterrado en el pozo con el agua al cuello…
-Pueden ocurrir mil cosas que cambien eso, mucha gente ha tenido que llegar y experimentar algo así para reaccionar, estar boca abajo en el lodo para levantarse más grandes. Pero para eso hay que querer, es muy difícil apagar esa llama del espíritu que late en los seres humanos si estos no quieren.
-Vale, muy bonito, pero…¿qué cosas?
-Por ejemplo una gran enfermedad, la muerte de alguien cercano, normalmente algo muy doloroso que haga reaccionar. En esas ocasiones algunas personas encuentran fuerza, se dan cuenta de lo que realmente es importante en la vida, y ya no tienen miedo a la verdad. A partir de ahí sí que empieza el verdadero camino hacia la luz.

-No parece sencillo.
-No lo es, si lo fuera todos estaríamos liberados del dolor de este mundo, sin embargo cuanto más se practica más se acepta y resulta más sencillo que forme parte de uno mismo, de la esencia del ser; no de “boquilla”, y cuanto más se hace una y otra vez es más sencillo y más te invade la felicidad.
-…¡Y se acabó!…
-No, esto no acaba nunca, y a veces es lento y doloroso, sin embargo según te vacías de sombras te llenas de luz, y eso es lo que somos realmente, seres de luz. No te dejes engañar, somo seres de luz aunque estemos sucios, solo tenemos que dejar que la luz salga de dentro.
-¿Y los niños del principio?, ¿los que se mueren de hambre?, ¿qué tiene que ver todo lo dicho con ellos?
-Pues que cuanta más gente consciente haya en el mundo, más posibilidades tienen que cosas como estas no ocurran, porque la luz cuando surge, no surge solo en un sentido, ni para uno, lo bueno es que sigue iluminando a los demás, cuanta más personas (sus espíritus, lo que algunos llaman alma) luzcan, menos injusticias se darán. ¿Te imaginas que en occidente los grandes magnates que llevan las riendas de la política, la economía, las grandes decisiones (las que implican a millones y millones de personas), fueran personas evolucionadas, conscientes, luminosas que irradien amor solo a su paso?, ¿te imaginas que en oriente, en áfrica, en cualquier sitio del plantea ocurriera lo mismo?
-Sería maravilloso.
-Pues ¡hala!, a empezar por uno mismo.

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